El PER (Price-to-Earnings Ratio) divide el precio de la acción entre su beneficio por acción. Un PER de 15 significa que pagas 15 € por cada euro de beneficio anual — o que, a beneficios constantes, tardarías 15 años en recuperar tu inversión vía beneficios.
Como regla orientativa: PER por debajo de 10-12 sugiere empresa barata (o con problemas que el mercado ya huele); entre 15 y 20, valoración normal; por encima de 25-30, el mercado espera crecimiento fuerte — y castigará sin piedad si no llega.
El contexto lo es todo
El PER solo tiene sentido comparado: contra el histórico de la propia empresa, contra su sector y contra su crecimiento. Un banco a PER 8 puede estar caro y una tecnológica a PER 35 puede estar barata si dobla beneficios cada dos años. Para incorporar el crecimiento se usa el PEG (PER dividido entre crecimiento anual): por debajo de 1 suele indicar precio razonable.
Otros múltiplos completan el cuadro: EV/EBITDA (incluye la deuda, útil para comparar empresas endeudadas), precio/valor contable (clásico en banca) y precio/ventas (para empresas aún sin beneficios). Ningún múltiplo aislado da la respuesta; juntos cuentan una historia.