El indicador favorito de medio mundo: qué mide de verdad y cómo se usan sus tres señales.
El MACD (Moving Average Convergence Divergence) destila la relación entre dos medias exponenciales (12 y 26 periodos). Su línea principal es la distancia entre ambas: si la rápida se aleja por encima de la lenta, el impulso alcista crece; si convergen, el movimiento se agota. Sobre ella se traza la línea de señal (EMA de 9 del propio MACD) y el histograma, que pinta la diferencia entre ambas.
Las tres señales clásicas, de menor a mayor importancia: el cruce de la línea de señal (frecuente, ruidoso — útil solo a favor de tendencia), el cruce de cero (las dos medias originales se cruzan: cambio de régimen de fondo) y las divergencias con el precio (las más fiables, igual que en el RSI).
Lo que lo hace especial
A diferencia del RSI, el MACD no está acotado: puede subir indefinidamente con la tendencia, por lo que no «se satura» en movimientos fuertes. Eso lo hace mejor para acompañar tendencias largas y peor para señalar extremos. La pareja RSI+MACD es popular precisamente por complementaria: uno mide temperatura, el otro dirección del viento.
Como todo indicador derivado del precio, llega tarde por construcción. Su valor no es predecir, sino filtrar: obligarte a operar solo cuando impulso y tendencia están alineados.
Nivel avanzadoProfundiza: lo que se cuenta en las mesas profesionales
El histograma como segunda derivada
Visión matemática: si el precio es la posición, el MACD aproxima la velocidad y el histograma la aceleración. El histograma gira antes que el MACD, y el MACD antes que el precio — cadena de anticipación que se paga en falsos avisos crecientes. Uso profesional del histograma: detectar el momento exacto de agotamiento del impulso dentro de una tendencia para ajustar stops o tomar parciales, no para girarse contra ella. La secuencia «histograma decreciente cuatro barras seguidas tras un máximo» es de los avisos de descanso más tempranos que existen.
MACD multi-marco
Combinación clásica de sistemas serios: MACD semanal define el lado permitido (solo largos si está sobre cero) y el MACD diario da las entradas (comprar sus cruces alcistas mientras el semanal lo permita). Esta jerarquía elimina la mitad de las señales — exactamente la mitad mala. La misma lógica vale para tu horizonte de concurso: el gráfico de 1 año para el sesgo, el de 1 mes para el momento.
Parámetros y honestidad estadística
El 12-26-9 viene de los días en que la semana bursátil tenía 6 sesiones (dos semanas, mes, semana y media): pura herencia. Funciona porque todos lo miran, no porque sea óptimo. Los backtests serios muestran que el MACD aislado, como casi todo indicador aislado, no bate al mercado tras costes; añadido como filtro a estrategias con ventaja estructural (momentum, seguimiento de tendencia), reduce drawdowns. Conclusión operativa que vale para todo el análisis técnico: los indicadores no son la estrategia — son el control de calidad de la estrategia.